Jesús Zalama

“Las palabras se dan, los contratos se cumplen”; C.D. Cigales


Primero ofreceré los datos, objetivos, y luego daré mi opinión sobre el conflicto que en estas líneas se expondrá. No pretendo informar sin más, para eso ya están los medios generalistas, sino reflexionar y concienciar. Servidor fue jugador del C.D. Cigales durante tres felices años. Ahora, dicho club juega su partido más decisivo, y no le faltan efectivos. Pero empecemos por el principio.

“En octubre del 2012, el pleno del ayuntamiento a propuesta del grupo popular  acordó por unanimidad de TODOS los grupos políticos y concejales, iniciar el expediente administrativo para que la gestión del campo pase a manos municipales, dejando sin efecto el convenio suscrito en al año 1993”. Estas son las palabras que transmitía el consistorio cigaleño el pasado día catorce. Con ellas, se rompía el contrato en vigor que dicho ayuntamiento mantenía con el C.D. Cigales para la concesión por veinticinco años de las instalaciones deportivas que se encuentran a las afueras de la localidad, a cambio de la cesión de un campo por parte del club. Dicha concesión, con fecha de 1993, tendría, por tanto, validez hasta 2018, pero, como ya se ha podido leer, la intención del ayuntamiento es suprimir dicho contrato con la mayor prontitud posible.

Manifestación en Cigales. Foto: Jesús Zalama

Manifestación en Cigales. Foto: Jesús Zalama

Lo que parece, a todas luces, un incumplimiento contractual por parte del consistorio de ‘la cuna del clarete’ reside, para este, en el afán de que los dos clubes de la localidad, tanto el C.D. Cigales como el CD La Viña, disfruten de dichas instalaciones de igual manera. Propuesta loable, tan loable que ya se practica con el permiso del CD Cigales, club, no lo olvidemos, que con la ley en la mano, gestiona dichas instalaciones.

El ayuntamiento esgrime también que dejando sin efecto el ya mencionado contrato se ahorraría un buen montante de dinero. Razón que no tiene ningún tipo de lógica si, como el propio ayuntamiento señala, se contrataría una persona que estuviera al cargo de las instalaciones, labor que hasta ahora hacía sin pedir nada a cambio el CD Cigales.

Dejando a un lado el tema de la rivalidad y confrontación entre clubes y ayuntamiento, originado por este último con sus rocambolescas decisiones, hay un factor humano que debe ser atendido. La posibilidad de que el CD Cigales deje de gestionar el campo municipal, además de violar el contrato ya repetido, haría que dicho club dejara también de gestionar el bar de las instalaciones, centro primordial de los ingresos del club, como de tantos otros de la provincia. Con ello, el club tendría que aumentar las cuotas de inscripción de sus jugadores, de niños que encuentran en dicho club una salida a sus efervescentes ganas de practicar el deporte rey. Muchos de esos niños, en la coyuntura económica actual, tendrían que abandonar la práctica de su pasión. Puede que muchos ya se lo hayan planteado con la subida de diez euros en las cuotas que ha tenido que acometer el CD Cigales debido a que el consistorio ha retirado la subvención al club.

Foto: CD Cigales

Foto: CD Cigales

Podría ser el fin del CD Cigales tal y como yo lo conocí, pero no será así. Y no será así porque al igual que yo, hay muchas más personas que tienen como propio ese club y que jamás, repito, jamás darán su brazo a torcer. Es el caso de los más de 400 vecinos, simpatizantes, amigos, jugadores, entrenadores… votantes, atención a esto último, que se dieron cita ayer a las 18:00 en la plaza del ayuntamiento para luchar contra la firme decisión del consistorio. En el acto, se pudo leer un lema que da título a este artículo y que resume mejor que nada todo el conflicto: “Las palabras se dan, los contratos se cumplen”. Fuera de lo meramente emocional, humano y subjetivo, debe prevalecer la palabra, hecha texto, a la que el CD Cigales no ha faltado nunca.

En el acto, Urbano Peón (secretario del CD Cigales) leyó un manifiesto en defensa de su club y en defensa de la verdad, acompañado por los vítores de los asistentes, los consiguientes ‘bufandeos’ y la amenización musical que debía acompañar a un evento, de protesta, pero que reunía a los amigos del club.

Con la razón por delante, también se demostró que el corazón también es bandera en el CD Cigales. En dicho club aprendí a no faltar a la palabra que se adquiere, a ser fiel y leal con aquello que es mío y a saber apreciar a los que te rodean. Por eso estas palabras, por eso y para que en el futuro, muchos más niños, como lo era yo, puedan aprender estos valores en el CD Cigales, pese a que el ayuntamiento de la localidad no sepa admirar la grandeza de los mismos.

Jesús Zalama (@pumazalama)

Anuncios

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s