Jorge Urdiales Yuste

Mi vida al aire libre: la 3ª Ruta de Delibes


Mi vida al aire libre (Destino, 1989) es un repaso general a las aficiones deportivas de Miguel Delibes. Es, a la vez, el libro de la infancia del escritor. Poca caza se va a encontrar el lector asiduo de Delibes habituado a toparse con patirrojas y rabonas página tras página en su narrativa. Caza tiene, pero la justa. Estamos ante un libro casi cómico, un libro que sorprende en un hombre a priori serio y reservado como Delibes.

3ª Ruta Delibes (21)

La ruta que la Diputación de Valladolid presentó el viernes 22 de noviembre en INTUR (de la que soy autor junto a Carlos Garbi y José Antonio Quirce) se basa en este libro variado y entretenido. La ruta, que comprende 14 localidades de la provincia de Valladolid que Delibes nombró en su libro, es un recorrido para hacer en familia.

Se me ocurre a mí que, de tener Delibes la oportunidad de empezar por alguna de las seis rutas  que estamos presentando en estos meses, elegiría esta. Me imagino a un Delibes con 50 años y acompañado de sus hijos por Medina de Rioseco, La Mudarra o La Sinova contándoles las historias que cuenta en el libro pero en directo, sobre el terreno. Esta ruta es una vuelta a su infancia y a la relación que tuvo en aquellos años con su padre.

Delibes, hombre metódico y de costumbres, quizá se hubiera planteado recorrer cuatro tramos de esta ruta extensa, uno por cada estación del año. Ahora que llega el invierno, quizá habría empezado desde Valladolid, en el Campo Grande, recordándoles a los hijos que de pequeño jugaba al fútbol en ese parque como se ha hecho durante décadas: poniendo los abrigos como postes de las porterías. Y después continuarían en bicicleta, en un tramo de 37 kilómetros, pasando por otros pueblos de la ruta como Simancas, Puente Duero y Viana (con otras mil anécdotas del escritor) hasta llegar a Boecillo, lugar de obligada parada. Creo yo que allí el padre les recordaría la famosa ocurrencia que tuvieron Miguel Delibes y su hermano Manolo con la moto que tenía Miguel. En la moto cabían dos y para poder ir al menos tres personas a cazar les hacía falta un remolque. Pusieron una cuerda atada a la moto y esta a su vez atada a una bicicleta. El ensayo no pudo salir peor, pues cuando Delibes desaceleró para cambiar de marcha, su hermano Manolo, que iba en la bici, antes de estamparse contra la moto frenó tan bruscamente que se fue al suelo y rodó cuatro o cinco metros antes de que su hermano parase. La visita al hospital para curarle las heridas fue ineludible. Y, contada la historia, se volverían hasta la capital para rematar el recorrido en el Nuevo Zorrilla (Delibes habría escogido un día de partido en casa). ¡Cuántas pequeñas historias no les contaría a sus hijos el que fue socio del Real Valladolid durante su infancia!

3ª Ruta de DelibesLlegada la Semana Santa qué mejor, podría haber pensado nuestro Delibes de 50 años, que recorrer en bici con sus hijos los 50 kilómetros que separan la capital de Medina de Rioseco. Destino: las procesiones de Rioseco, de las mejores de España. El comienzo: las vías del tren que cruzan la ciudad. Allí el escritor les habría contado a sus hijos que una vez se le quedó a su padre el coche en medio de las vías del tren. Fue un día de caza, el padre de Delibes y sus hijos en el Cafetín (un coche de los de entonces) y… el coche se les paró en medio de las vías y el padre que no acertaba a arrancarlo y el tren que se aproximaba más y más… y tampoco acertaron a salir del coche… Menos mal que el tren frenó a tiempo. Con las bicis subirían por Zaratán, Villanubla, La Mudarra y se plantarían en Rioseco tal que un Miércoles Santo a comer, por ejemplo, en casa de los Reglero, viejos amigos de la familia. Supongo yo que hasta el Domingo de Resurrección no volverían a casa. Mucha procesión para ver, sentir e interiorizar tiene Rioseco esos días.

Seguramente la familia Delibes habría planeado otro tramo de esta ruta para el verano (¿La Sinova? ¿Quintanilla?) o una última para el otoño a pie entre Simanca, Puente Duero y Viana de Cega.

Mi vida al aire libre, una ruta para hacer en familia, de padres con hijos. Un recorrido por varios pueblos de Valladolid con el recuerdo del trato de Delibes con su padre, con la similitud de su historia con la nuestra. Una ruta de mochila y caminata, de bicicleta o en coche (si nos planteamos hacerla entera).

El folleto de esta ruta y de las demás se recoge en cualquier punto turístico de la provincia de Valladolid. La información ampliada con el lenguaje rural de la zona y sus plantas y aves, se encuentra en www.provinciadevalladolid.com. Una ruta familiar, de campo y aire puro y, además, barata.

Jorge Urdiales

http://www.jorgeurdiales.com

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